Los padres y los profesionales de la salud prefieren la administración de vacunas combinadas porque reducen la cantidad de inyecciones y visitas al consultorio del médico y al centro de salud, además de mejorar las tasas de inmunización y promover una mayor comodidad y ahorro de costos.1 Obtenga más información sobre algunas de las enfermedades que se pueden prevenir con las vacunas combinadas.
Consulte con su médico.

La Tos convulsiva es una enfermedad respiratoria contagiosa, que se transmite a través del aire al toser y estornudar.3 Causa síntomas que duran de 1 a 2 semanas, La última etapa de la enfermedad consiste en unas pocas semanas más de recuperación, donde los síntomas van desapareciendo de forma gradual. En algunos niños, el período de recuperación puede durar hasta varios meses.3
Los niños de hasta 6 meses que aún no han sido vacunados son más susceptibles y las madres son una fuente muy común de transmisión.3 A menudo, los síntomas aparecen entre 1 y 3 semanas después de que alguien se infecta. Las personas infectadas son más contagiosas durante la etapa inicial de la enfermedad y hasta 2 o 3 semanas después del inicio de la tos. Una vez que se comienza a tomar el antibiótico, hay que hacer 5 días de tratamiento para que la persona ya no sea contagiosa. La última etapa de la enfermedad consiste en unas pocas semanas más de recuperación, donde los síntomas van desapareciendo de forma gradual. En algunos niños, el período de recuperación puede durar hasta varios meses.3
Se recomiendan hábitos simples como la buena higiene para prevenir las enfermedades infecciosas, instituciones como la CDC afirman que la mejor forma de prevenir la tos ferina es la vacunación.3,4

La hepatitis B es una infección viral que causa inflamación en el hígado y puede transmitirse a través del contacto con la sangre u otros fluidos corporales de la persona infectada.6
Para algunos pacientes, es una enfermedad aguda con una duración más corta. Para otros, puede convertirse en una infección crónica a largo plazo. Aproximadamente el 90% de los niños menores de 1 año que contraen la enfermedad se infectan crónicamente.5 Los síntomas pueden incluir fiebre, pérdida de apetito, malestar, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina oscura, heces claras, piel y ojos amarillos. Y pueden provocar problemas graves, como cirrosis y cáncer de hígado.6 El CDC recomienda la vacunación como mejor forma de prevenir la Hepatitis B, incluyendo infantes, adolescentes y adultos.7

Es una infección bacteriana que se adquiere a través de la contaminación de una herida en la piel, infecciones dentales, picaduras de insectos y otros. Sus síntomas principales son las contracciones musculares involuntarias en la mandíbula, estómago y otras partes del cuerpo; además se presenta fiebre, dolor de cabeza, convulsiones, y rigidez dolorosa en todo el cuerpo.9
Para evitarlo es importante cuidar bien las heridas y usar equipo de protección personal. Pero su principal forma de prevención es a través de la vacunación.10,11
Siempre consulte a su médico.

La polio es una enfermedad altamente contagiosa que afecta principalmente a niños menores de 5 años. Es causada por un virus que se ingiere e invade el sistema nervioso, lo que puede causar parálisis total en cuestión de horas e incluso causar la muerte.13
Sus síntomas pueden ser: dolor de garganta y cuerpo, fiebre, cansancio, náuseas, dolor de cabeza, diarrea, vómitos y rigidez en el cuello.12
La enfermedad no tiene cura, pero es prevenible, si se administra el esquema de la vacuna correspondiente, se puede conferir protección por toda la vida.13
Siempre consulte a su médico.

Haemophilus influenzae tipo b (Hib) es una bacteria que afecta principalmente a niños de hasta 5 años.14
La bacteria causa infecciones en la nariz y la garganta y puede extenderse a otras partes del cuerpo, generando enfermedades graves como neumonía, inflamación del pericardio, bacteriemia y meningitis. Se transmite a través de secreciones nasales, como estornudos o tos. La vacunación es la única forma de prevención.14
Siempre consulte a su médico.

La difteria es una enfermedad contagiosa infecciosa. Sus síntomas principales son dolor de garganta, fiebre, debilidad y ganglios inflamados en el cuello. En casos más severos, puede causar dificultad o incluso bloquear la respiración.15 La transmisión se produce a través de gotitas respiratorias eliminadas al toser, estornudar o hablar.16
Incluso con tratamiento, aproximadamente 1 de cada 10 pacientes morirá. Sin tratamiento, esta proporción alcanza el 50%. La vacunación es la mejor manera de prevenirla17
Consulte a su médico.